Técnicas para la solución de conflictos organizacional
La resolución de conflictos laborales es una de las tareas más complicadas de los Recursos Humanos, quienes velan cada día por un buen ambiente en el trabajo. Y es que cuando pasamos tanto tiempo con otras personas, es inevitable que se generen malentendidos y desacuerdos.
Ante esta situación, es importante ser
imparcial y buscar la raíz del problema para llegar a solventarlo. Sobre
todo, teniendo en cuenta que llegar a un acuerdo reduce el estrés y genera
un entorno más productivo.
Estas son las 5 técnicas más frecuentes para afrontar un
conflicto:
1.
Facilitación
Suele ser la fórmula más recurrente para discordias de
nivel bajo o medio. Una persona imparcial ejerce de facilitador con el objetivo
de que las dos partes se escuchen y resuelvan sus diferencias de la manera más
diplomática posible.
Funciona mejor en conflictos de bajo y medio nivel para
definir los problemas, las metas y para identificar el apoyo personal e
institucional.
En la resolución de
conflictos laborales, la facilitación se usa a menudo en situaciones que
involucran a varias partes, varios asuntos y varios interesados. Debemos tener
en cuenta que una persona imparcial ayudará en:
·
El diseño y dirección
de reuniones para resolver problemas.
·
Ayudar a las partes a
diagnosticar.
·
Crear e implementar las
soluciones conjuntamente.
2.
Mediación
A pesar de que se quiera llegar a un consenso, en algunas
ocasiones podríamos encontrarnos con una situación en punto muerto donde no hay
acuerdo. En estos casos entra el juego la figura del mediador, que es
totalmente ajena a las partes. Su función es generar un clima de
entendimiento donde los implicados puedan expresarse libremente para solventar
el enfrentamiento.
3.
Arbitraje
Esta técnica es propia de aquellos conflictos graves o que
necesitan una solución con urgencia. En este caso, una tercera persona que
normalmente tiene más autoridad es quien dicta la resolución. El hándicap del
‘arbitraje’ es que no se suele llegar a un acuerdo ante las partes.
4.
Indagación
En este caso suelen participar varias personas
externas que exponen su visión sobre el problema. A menudo se usa esta fórmula
en entornos más científicos o técnicos con el objetivo de otorgar una solución
totalmente objetiva.
5.
Negociación
Se trata del mejor de los escenarios, pues los implicados
en el conflicto se encargan de buscar una solución sin necesidad de
intermediarios y de la manera más pacífica posible.
Cómo manejar el conflicto laboral
Si te encuentras inmerso en un conflicto laboral, ya sea
como mediador o como persona implicada, debes tener en cuenta las siguientes
pautas:
1.Trata de establecer un diálogo con la otra parte.
2.Escucha sin interrupciones ni juicios de valor.
3.Expón tus argumentos de la manera más objetiva
4.Sintetiza los puntos en los que estáis de acuerdo y en
desacuerdo hasta definir mutuamente el origen del conflicto.
5.Desarrolla en conjunto una estrategia para
resolver el problema.
Lo óptimo sería ser capaces de prevenir todo tipo de
problemas en nuestro entorno laboral. Para ello hay que comenzar por
uno mismo y controlar nuestras emociones, así como desarrollar la empatía,
aprender a negociar y valorar a nuestros compañeros.
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